Martín Palermo

Martín Palermo

martes, 16 de marzo de 2010

Martín, para todos.


Los hinchas de Boca no podemos describir lo que es Martín Palermo. Escapa de todo tipo de descripción que se pueda hacer o decir. Zurdo, implacable y certero a la hora de definir, un ídolo del club al cual tantas alegrías le dió, con el que tantos goles gritó acompañado de la ovación de la hinchada. Las emociones que le supo dar al hincha del equipo de la ribera es casi imposible de explicar. No caben palabras que transmitan lo sentido por el xeneize cuando Palermo marca los dos goles en la Copa Intercontinental ante el Real Madrid el 28 de Noviembre de 2000, los cuales lo hacen merecedor del título internacional. El primer tanto deviene de un pase de Delgado, el cual El Loco empuja sobre la línea, mientras que el segundo gol nace de una gran jugada realizada por Riquelme, la cual culmina colocada por el mismo Martín abajo, a la izquierda del arquero.
Es, sin duda, tan sólo uno de los tantos momentos recordados con entusiasmo por cada hincha de Boca, algunos con más emoción e historia que otra, cada marcación del Titán es parte fundamental del club y de cada fanático.
Lo vivido por la mitad más uno en 218 situaciones -distintas, pero con el mismo desenlace- lo pudieron vivir y entender todos por igual el día que Palermo marca la diferencia con la albiceleste ante Perú en el Monumental. Bajo una lluvia torrencial, con los brazos al cielo en otro festejo cargado de emoción, el Titán hizo respirar a la Selección de cara a la última final de Eliminatorias. No fue más que el día que todo el país gritó un gol del Loco, quizás el más importante de toda su carrera.